En Impossibility: The limits of Science and the Science of Limits, John D. Barrow dialoga sobre los límites de la capacidad mental humana, aportando ejemplos como la teoría de supercuerdas o los modelos actuales de encriptación. Y sobre estos últimos quería hablar.
Existen una serie de problemas matemáticos, fundamentos de los actuales modelos de encriptación, que por su sencillo planteamiento podrían parecer facilmente resolvibles pero que en el fondo no lo son. Son problemas que, sin ser imposibles, su complejidad requeriría billones de años de cálculos matemáticos para alcanzar una respuesta; son problemas intratables. Y sin embargo nuestro cerebro los percibe tratables.
Aquí les van una serie de ejemplos:
Está entrada fue escrita por , publicada en Octubre 13, 2009 at 12:19 pm, y guardada en Ciencia and tagged Ciencia, John D. Barrow. Deja un comentario permalink y sigue la opinión de los demás con el feed RSS de este post..
Una de las paradojas más famosas propuestas por Zenón es la de la carrera entre Aquiles y la tortuga. Supón que la tortuga empieza 100 metros por delante pero que Aquiles corre miles de veces más rápido que la tortuga. Mientras Aquiles recorre 100 metros, la tortuga cubre 1 metro; mientras Aquiles recorre un metro, la torguga cubre 1 centímetro; y así en una regresión hasta el infinito ¡El resultado es que Aquiles nunca atrapará a la tortuga!
La paradoja fue propuesta por el filosofo Griego Zenón de Elea y aparece en el genial libro Impossibility: The Limits of Science and the Science of Limits de John D. Barrow.
El dilema está basado en las clásicas incrogruencias físicas que se plantean cuando uno aplica términos infinitos en dimensiones finitas. Existen muchos otros ejemplos de este tipo como la paradoja del hotel infinito aunque la propuesta de Zenón seguramente es la más conocida.
Volviendo a Aquiles y la tortuga, el propio Barrow ofrece una solución al entuerto que dice así:
El problema puede ser resuelto si reconocemos que, aunque un infinito número de instantes de tiempo habrán pasado antes de que Aquiles alcance a la tortuga, no es necesariamente cierto que un infinito número de lapsos de tiempo deben ser sumados para formar un único tiempo infinito.
Un poco enrevesado ¿no?
Está entrada fue escrita por , publicada en Octubre 10, 2009 at 6:30 pm, y guardada en Ciencia, Cultura, Curiosidades and tagged Ciencia, John D. Barrow, paradojas, Zenón. Deja un comentario permalink y sigue la opinión de los demás con el feed RSS de este post..