
No soy bueno haciendo reseñas. Y lo peor es que cuando las hago, las hago mal porqué no soy bueno haciéndolas y se acaba notando que, bueno, que no soy bueno haciendo reseñas.
Así que aunque esta entrada esté dedicada a un aparato en específico, esto no es una reseña, aunque no pudiera pasar la ocasión de presentarles mi nuevo terminal recién llegado a mis manos vía correo urgente. El como lo conseguí es algo que, creo, puede serle muy útil a todos mis ávidos lectores por lo que más adelante detallaré el proceso.
El HTC Magic es el segundo terminal con el sistema operativo para smartphones de Google: Android y, por lo que llevo probado, va a las mil maravillas. Es rápido, fluido, eficiente, tiene tienda de aplicaciones y el bonito diseño del terminal (cuyas especificaciones técnicas no voy a detallar aquí porqué esto no es una reseña) ayudan a completar un conjunto la mar de atractivo.
Personalmente es la experiencia más cercana que he tenido al uso de un Iphone, e incluso diría que me gusta más por dos buenos y llanos motivos: pesa menos, es más pequeño, y la batería dura trillones de horas más (bueno son tres pero los dos primeros van a conjunto).
Presentado entonces el teléfono, pasemos a ver como obtuve un terminal de 200 euros con contrato de permanencia, por apenas 19 euros:
Cuando a uno se le acaba la permanencia, o al menos en mi caso, suele cambiar de compañía. Sea porqué esté cabreado con las facturas, porqué quiera un nuevo teléfono, o porqué papa es dueño de Movistar, pero la cuestión es que si pretendes cambiar de compañía puedes obtener un muy buen móvil te cambies al final, o no, de compañía. Me explico.
Cuando pides una portabilidad normalmente las operadoras ofrecen terminales muy buenos subvencionados (es decir a precio de risa) a cambio de que firmes un lucrativo contrato de permanencia de año y medio o dos años. La cuestión es que al pedir la portabilidad con un nuevo terminal a otra compañía, lo más seguro es que – como me ocurrió a mi – tu actual compañía te llame para hacer una contraoferta.
Si aceptas esa contraoferta, te ahorrarás los trámites de una portabilidad obteniendo unas condiciones iguales o mejores que las ofertadas por la compañía rival.
Quédate con nosotros y a cambio te damos este móvil si firmas de nuevo la permanencia. Así es más o menos como obtuve un móvil mejor que el que iba a recibir, firmando una permanencia menor a la que iba a firmar (las de Movistar son de 24 meses, las de Vodafone 18) y manteniendo mi línea con mi actual operadora, de la que nunca tuve ninguna queja en especial.
Está entrada fue escrita por , publicada en Septiembre 28, 2009 at 8:47 pm, y guardada en Tecnología and tagged HTC, Tecnología. Deja un comentario permalink y sigue la opinión de los demás con el feed RSS de este post..