Hoy es el día en el que sale a la venta probablemente el juego más importante del año 2010 para PS3.
De Final Fantasy XIII, la esperada secuela de la exitosa franquicia de Square Enix, se han dicho muchas cosas y no todas demasiado buenas, principalmente debido a sus primeras 20-30 horas de linealidad dedicadas a meternos de lleno en la historia que rodea al mundo de Pulse.
El tema de la irremediable repulsión que provoca la linealidad en los medios de hoy en día es algo a lo que seguramente podría dedicársele un par de entradas o más, cosa que no pienso hacer. Yo por mi parte creo que el éxito o el fracaso de esta nueva entrega de la mítica saga reside en si su historia sabrá encandilar a los jugadores, como en su día si lo consiguieron los argumentos de FFVII o FFVIII por poner un par de ejemplos.
En cualquier caso mañana estaré en la entrada de mi tienda más cercana, al pie del cañón, para comprobarlo.


