Cuando uno lee artículos tan buenos como Por favor, ¡pirateen mis canciones! o simplemente repasa los gráficos al respecto, una cosa le queda clara: los autores no se están muriendo de hambre. De hecho es más bien todo lo contrario. No importa cuantas pantojas, víctimas de su discapacidad intelectual para entender de donde provienen realmente sus beneficios, se manifiesten frente a la sede del ministerio de industria. Los números están ahí y son inamovibles: se descarga más música que nunca, y los músicos ganan más dinero que nunca. Dentro de cinco años, señores, la música no habrá muerto.
Sin embargo hay algo que si se está muriendo, y es el añejo negocio de la distribución física de contenidos, del que las discográficas (y el lobby cultural) sacaban sus mayores beneficios. “El negocio de la venta por copia física se derrumba, el negocio se nos cae, y tal vez habría que empezar a ir pensando en despidos para aligerar la carga”, debieron susurrarle los señores de Universal, EMI y compañía a la oreja del presidente español. Y en un contexto de crisis, cerca ya el paro de la mítica cifra de los 4 millones de desempleados, cualquier cosa para impedir más desempleo masivo, aunque se trate de una política claramente derechista, es aceptable, ¡luchemos contra la mal llamada piratería!
Obviando las debilidades de la política del gabinete Zapatero, la verdadera cuestión reside en el modelo de negocio de las empresas asociadas a la venta física de contenidos. Está muy bien quejarse por el recorte de libertades ciudadanas en la red, pero no se puede defender esa postura sin proponer al mismo tiempo una alternativa para un negocio – anticuado, sí – pero que mantiene miles de puestos de trabajo en nuestro país (diseñadores, distribuidores, empaquetadores, incluso vendedores…).
Hoy por fin, he encontrado a alguien que ha respondido a esa gran pregunta, enfrentando el problema de cara. Modelos de negocio: Cómo ganar dinero en un mundo perfectamente copiable es un artículo tan interesante como necesario, principalmente porqué desmonta el principal caballo de batalla del lobby cultural. Se puede hacer negocio – muy buen negocio de hecho – en el mundo de la copia masiva y gratuita. Lectura infinitamente recomendada.
Vía | Microsiervos


me gustan mucho tus articulos, son muy interesantes!
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