Hoy es el día en el que sale a la venta probablemente el juego más importante del año 2010 para PS3.
De Final Fantasy XIII, la esperada secuela de la exitosa franquicia de Square Enix, se han dicho muchas cosas y no todas demasiado buenas, principalmente debido a sus primeras 20-30 horas de linealidad dedicadas a meternos de lleno en la historia que rodea al mundo de Pulse.
El tema de la irremediable repulsión que provoca la linealidad en los medios de hoy en día es algo a lo que seguramente podría dedicársele un par de entradas o más, cosa que no pienso hacer. Yo por mi parte creo que el éxito o el fracaso de esta nueva entrega de la mítica saga reside en si su historia sabrá encandilar a los jugadores, como en su día si lo consiguieron los argumentos de FFVII o FFVIII por poner un par de ejemplos.
En cualquier caso mañana estaré en la entrada de mi tienda más cercana, al pie del cañón, para comprobarlo.
Advertencia: Entrada con alto contenido geek solo apta para amantes de las nuevas tecnologías.
No es un secreto que me gustan los teléfonos móviles. Cada vez más los usamos para cubrir todo tipo de necesidades y de tontos sería no creer que, dentro de poco tiempo, estaremos utilizandolos para la mayor parte de nuestras actividades diarias, relegando el uso del ordenador a las tareas que requieran una interfaz pensada para un uso prolongado. Buscar la dirección de un restaurante, consultar nuestro perfil en facebook, publicar fotos en flickr, mirar videos enYoutube, navegar por internet… la mayoría de ustedes hace poco más que eso con sus PCs y todas son cosas hoy recurrentes en nuestros quehaceres diarios pero que en 2007 (¡apenas hace 3 años!) ningún móvil podía llevar a cabo. Y es que cada vez es más cierta aquella famosa frase: “En casa tal vez me deje la cartera o las llaves, pero nunca el móvil.”.
Teniendo pues claro que nuestros smartphones van a ser los objetos con los que interactuaremos más a menudo en un futuro cercano, resulta imprescindible que dispongan de una buena, buenísima interfaz. En este sentido, los chicos de Redmon han diseñado su nuevo sistema operativo Windows 7 Phone:
La computación cuántica y sus implicaciones es un entretenido artículo de Carlos Rebato que hace un breve repaso a una de las tecnologías más apasionantes como incipientes de nuestra era. Es por ello por lo que no he podido resistirme a escribir un breve artículo para entrar más a fondo en las bases de la mecánica cuántica en las que se sustentan este nuevo tipo de ordenadores.
Pese a que está bien arraigada en la cultura popular de nuestros días, la teoría de la relatividad que postuló Einstein allá por los años 20 encierra algunas entresijos mentales que a la mayoría de la nosotros nos cuesta aceptar. Este hecho es innegable y tiene una causa sencilla: toda la vida nos han educado en la mecánica clásica, un modelo que pese a ser una buena aproximación que explica la mayoría de eventos físicos apreciables por el hombre cotidiano, no deja de ser falso. Si no me creen, aquí les dejo algunas paradojas científicas para las que antes habrá que dejar claras algunas reglas.
Bueeeeeeno. Pues aquí estamos. Después de mes y medio y la perdida total de los archivos del blog volvemos a las andadas con fuerzas renovadas, aspecto renovado, y temas renovados. El tema de Wordpress es una versión ligeramente modificada de Upstart Blogger Enormous que encontré de paso en el blog de Akira Reiko. Es licencia Creative Commons así que para los que se lo estén pensando que sepan que pueden coger prestado el tema siempre que enlacen al autor en alguna parte de su web site.
En cuanto al ritmo de entradas, procuraré publicar dos o tres cosas por semana. La idea surge tras mucho pensarlo y llegar a la conclusión de que la mayoría de las cosas que yo quiero contar requieren en su mayoría una explicación extendida, para la que el lector deberá estar preparado y con ganas de leer. Si pido mucho o no por su parte mi querido lector ya se verá, el caso es que confío en que los temas de mis próximas entradas sean lo suficientemente interesantes como para despertar el ávido interés que todos llevamos dentro (o al menos la mayoría).
En fin, bienvenidos los que estan y los que estén por llegar y les recuerdo que siempre estoy abierto a sugerencias para nuevos temas o links de interés a través de mi cuenta en twitter.
PD: Como dije al principio, desgraciadamente perdí todos los archivos del blog (por segunda vez) así que ni se molesten en intentar buscar entradas anteriores a la fecha de hoy si no quieren encontrarse con nuestro querido amigo el 404.
Actualización: ¡Vaya! He conseguido recuperar todas las entradas del blog pero sin sus imágenes correspondientes. Algo es algo, como dijo aquel.
Cuando uno lee artículos tan buenos como Por favor, ¡pirateen mis canciones!o simplemente repasa los gráficos al respecto, una cosa le queda clara: los autores no se están muriendo de hambre. De hecho es más bien todo lo contrario. No importa cuantas pantojas, víctimas de su discapacidad intelectual para entender de donde provienen realmente sus beneficios,se manifiesten frente a la sede del ministerio de industria. Los números están ahí y son inamovibles: se descarga más música que nunca, y los músicos ganan más dinero que nunca. Dentro de cinco años, señores, la música no habrá muerto.
Sin embargo hay algo que si se está muriendo, y es el añejo negocio de la distribución física de contenidos, del que las discográficas (y el lobby cultural) sacaban sus mayores beneficios. “El negocio de la venta por copia física se derrumba, el negocio se nos cae, y tal vez habría que empezar a ir pensando en despidos para aligerar la carga”, debieron susurrarle los señores de Universal, EMI y compañía a la oreja del presidente español. Y en un contexto de crisis, cerca ya el paro de la mítica cifra de los 4 millones de desempleados, cualquier cosa para impedir más desempleo masivo, aunque se trate de una política claramente derechista, es aceptable, ¡luchemos contra la mal llamada piratería!
Obviando las debilidades de la política del gabinete Zapatero, la verdadera cuestión reside en el modelo de negocio de las empresas asociadas a la venta física de contenidos. Está muy bien quejarse por el recorte de libertades ciudadanas en la red, pero no se puede defender esa postura sin proponer al mismo tiempo una alternativa para un negocio – anticuado, sí – pero que mantiene miles de puestos de trabajo en nuestro país (diseñadores, distribuidores, empaquetadores, incluso vendedores…).
Hoy por fin, he encontrado a alguien que ha respondido a esa gran pregunta, enfrentando el problema de cara. Modelos de negocio: Cómo ganar dinero en un mundo perfectamente copiablees un artículo tan interesante como necesario, principalmente porqué desmonta el principal caballo de batalla del lobby cultural. Se puede hacer negocio – muy buen negocio de hecho – en el mundo de la copia masiva y gratuita. Lectura infinitamente recomendada.
Es innegable que Vodafone ha hecho bien las cosas con el blog colaborativo Cooking Ideas que consiguió montar hace ya un par de meses con algunas de las vacas gordas de la blogosfera hispánica. Obviando los post-publicidad, el resto es de un gran nivel.
En este caso he recuperado esta divertidísima entrada de Daniel Civantos: Que se muera el hilo musical: ¡Ponga un DJ en su oficina!sobre los distintos sistemas de audio que las compañías – notablemente aquellas asociadas con negocios en la red -montan en sus oficinas para amenizar las tediosas horas de trabajo.
Me parece increíble que empresas que generan millones a final de mes monten cuartos dignos de las mejores discotecas en Ibiza para que sus empleados – con mínimas nociones de mixing - den rienda suelta a su imaginación, rompiendo de paso la cabeza de los demás empleados.
Parece ser, además, que hay pique entre multinacionales para ver quien instala el mejor sistema para sus empleados y ya hay incluso algunas que se han decantado ¡por la pista de baile con barra de neones incluida!
Por otro lado siempre están los menos suertudos que, a falta de pista de baile y cabina de DJ, montan sus propios videoclips en plena oficina:
¿Alguna vez se han preguntado como encriptan sus comunicaciones secretas las grandes multinacionales y los gobiernos de todo el mundo? En mi caso, tal vez víctima del imaginario Hollywoodiense, siempre me había imaginado como utilizaban algún algoritmo super secreto escondido en un recinto de máxima seguridad al modo de la fórmula de la Coca Cola. Nada más lejos de la realidad.
Obviando la posibilidad de que algún gobierno haya descubierto de forma secreta un método de comunicación mejorado, el método público para encriptar cualquier comunicación de forma completamente segura es el denominado RSA, y es increíblemente sencillo. Pese a que, al mismo tiempo, se requieran de miles de millones de años de cálculos para romperlo.
Habrán notado aquellos de mis hábiles lectores (los que queden al menos) el sutil hecho de que hace más de un mes que no escribo por aquí.
Que no haya avisado al respecto responde al mismo motivo por el cual no he escrito nada desde que buenamente recuerdo: por pura vagancia.
No me mal interpreten, me encanta escribir y he disfrutado contándoles toda suerte de distintas cavilaciones en esta mi humilde casa. Pero si de algo adolezco desde mi pronta juventud es de la enfermedad de la vagancia y el sueño acumulado; creo que hay un grupo de Facebook al respecto. En cualquier caso lo suscribo.
Se podría decir, en un pequeño homenaje a mi profesor de termodinámica fundamental que los jóvenes de hoy en día tendemos inexorablemente hacia la entropía: mi energía se degrada a medida que pasan los años.
Si echamos una mirada atrás, así a voz de pronto diría que me he perdido estas y otras noticias: